Glosofobia: por qué sientes lo que sientes al hablar en público

Hablar en público Pánico escénico

¿Alguna vez sentiste miedo a la oscuridad de niño? Es muy común. Tanto que la mayor parte de la literatura de terror de los siglos precedentes a la llegada de la electricidad se nutrían de este miedo (tan humano, por otra parte). Pues bien, ahora piensa en cómo percibes ese temor a la oscuridad tan infantil.

Ese mismo miedo de cuando éramos niños y ese mismo temor va menguando a medida que aprendemos a racionalizar las emociones que sentimos. Así pasamos de tener que cubrirnos con la manta cada vez que nuestros padres apagan las luces de nuestra habitación a aprender que todo lo que vemos cuando estamos en la oscuridad (formas fantasmagóricas, sombras…etc) no son más que producto de nuestra imaginación infantil, una imaginación que, si bien, nunca deberíamos perder del todo, debemos aprender a que juegue a nuestro favor. ¿No es así?

¿Y si te dijéramos a que esa misma idea se puede aplicar a hablar en público? No es tan diferente; se trata de un miedo irracional a hablar en público, la Glosofobia, que nos lleva al bloqueo. ¿Y si aprendiéramos, como los niños, que no hay fantasmas debajo de la cama por la noche sino una imaginación radiante que estamos malgastando en temer por aquello que no existe? ¡Diviértete  conociéndote!

5 emociones comunes cuando hablas en público

No todos percibimos igual la situación de hablar en público al igual que no todos los niños sentían de la misma manera la oscuridad. Había niños, de hecho, que disfrutaban de la oscuridad, que dormían mejor y descansaban bien. Estas son las emociones comunes cuando se habla en público.

 

Disfrute

Esta situación es la que todos quisiéramos vivir cuando hablamos en público. Se produce cuando el conferenciante disfruta comunicando sus ideas y conocimientos. Es el punto al que han llegado aquellos que saben que están expresando algo de valor y útil, algo que les apasiona y que creen que es importante compartir con los demás.

Síntomas físicos

Relajación motora

Síntomas psicológicos

Euforia
Bienestar
Tranquilidad

¿Cómo te sientes?

Si te sientes de esta manera, tienes gran parte del camino hecho. Este tipo de personas no necesitan aprender a hablar en público.

Cómo abordar la situación

Aunque sepas hablar en público, se pueden perfeccionar los detalles relacionados al discurso, lenguaje no verbal. En definitiva, siempre se pueden pulir algunos detalles.

 

Confort adaptativo

Aquellos que sienten un confort adaptativo no es que disfruten pero, ya sea porque se han acostumbrado o porque, naturalmente, son tranquilos, no tienen inconvenientes en hablar en público. A estas personas no les interesa demasiado ser el centro de atención ni disfrutan del hecho de hacer ponencias o conferencias. Sin embargo, tampoco les resulta emocionalmente negativo.

Síntomas físicos

Sin síntomas

Síntomas psicológicos

Sin síntomas

¿Cómo te sientes?

Emocionalmente, estas personas están, al igual que quienes disfrutan, preparados para hablar en público.

¿Cómo abordar la situación?

Se puede pulir el estilo comunicativo pero no es necesaria una intervención profunda.

 

Ansiedad

Imagínate que estás en un bosque en el que sabes que, a veces, hay avispas que pican porque una vez te picó una en ese bosque. Una persona normal a nivel funcional se pondrá en guardia en el caso de que aparezca nuevamente una avispa. La persona que padece ansiedad, se siente de esa manera aún cuando deja de estar presente el estímulo, es decir, siente una intranquilidad y un estrés a pesar de que no esté el estímulo estresante frente a él.

Si tienes ansiedad anticipatoria (creer que vas a fallar al hablar en público antes de que suceda, imaginarte el fracaso …etc) debes saber que este estado es peor en tu mente de lo que lo será en la realidad. De hecho es habitual que una vez que pases el primer trago, incluso pases a disfrutar de hablar en público.

Síntomas físicos

Sudoración, taquicardia, temblores, tartamudeo

Síntomas psicológicos

Pensamientos obsesivos, sensación de caer al vacío, intranquilidad

¿Cómo te sientes?

A pesar de que la ansiedad mal gestionada puede dar lugar a un cuadro de ansiedad generalizada es muy normal que una persona que no habla habitualmente en público tenga ansiedad ante un evento así. Te sentirás intranquilo e incómodo.

Cómo abordar la situación

Las técnicas de relajación te ayudarán antes de la presentación. Un secreto de numerosos coaches que dan conferencias por todo el mundo e, incluso, de cargos políticos (Barack Obama lo hacía antes de comparecer en público) es hacer un par de minutos de ejercicios físicos intensos justo antes de aparecer. No se trata de hacer deporte si no de eliminar la ansiedad. ¿Por qué el ejercicio es tan bueno al respecto? Porque libera un montón de hormonas que producen bienestar como son las serotoninas. Estos neurotransmisores son los que hacen que te sientas confiado y feliz.

 

Miedo

Este estado ya no se puede controlar, como sucede con la ansiedad. Podemos llamarlo ansiedad generalizada pero lo denominaremos miedo. La sintomatología, en este caso, juega en tu contra.

Síntomas físicos

En este caso, los síntomas físicos son parcialmente invalidantes. Sucede porque “te quedas en blanco” y las taquicardias llegan a marearte. Puedes, incluso, sentir náuseas y padecer vómitos antes de la presentación.

Síntomas psicológicos

Son los que desencadenan el cuadro de ansiedad ya que los pensamientos repetitivos y fatalistas se suceden. “No lo voy a conseguir”. “Estoy sudando…se van a dar cuenta”. “Deja de tartamudear”. “Madre mía…lo que me espera”. Lo malo que tiene el miedo es que se retroalimenta.

¿Cómo te sientes?

Es habitual que la obsesión por no fracasar te lleve a “hiperexigirte”. Pasarás, entonces, del “No sé si podré hacerlo” al “No puedo hacerlo/no quiero hacerlo”.

Cómo abordar la situación

En este caso, tienes que aprender a hacer un manejo emocional inteligente. Esto es aprender a rebajar los síntomas agudos. Es posible gracias a la programación neurolinguística (PNL) que consiste (entre otras muchas cosas) cambiar nuestra manera de actuar a medida que cambiamos nuestra manera de pensar. El lenguaje es maravilloso y una “reprogramación” en este aspecto puede llevarnos a mejorar nuestra calidad de vida. Un ejemplo es que antes de una presentación cambiemos pensamientos del tipo: “No seré capaz” por “Quiero hacerlo y yo puedo con esto y más”.

 

Fobia

Las fobias están consideradas trastornos emocionales y de personalidad por las escuelas psicológicas y tienen un alto componente de evitación. No es extraño que coexistan con otros trastornos e inhabilitan completamente a la otra persona hasta el punto de que psicosomatizan completamente su estado (se manifiesta como una enfermedad física debido a una fuerte tensión emocional ante el estímulo estresante).

Síntomas físicos

Vómitos, mareos, sensación de desmayo, sangrado de nariz, disociación cognitiva (pérdida de contacto con la realidad).

Síntomas psicológicos

En algunos casos, las personas que padecen de miedo escénico o fobia a hablar en público “olvidan” ese tiempo en el que estuvieron frente al público. El miedo les paraliza.

¿Cómo te sientes?

El trastorno de evitación es, en estos casos, el que suele coexistir con las personas que padecen de fobias ya que huyen del estímulo estresante con lo cuál resulta muy complicado su tratamiento.

Cómo abordar la situación

¡Pero existe tratamiento! Este pasa por el control emocional, la “re-programación neurolingüística” con el propósito de sustituir su “no puedo hacerlo” por un “lo haré genial y disfrutaré”. Entre otras cosas, se debe pulir, también, el estilo comunicativo ya que este no lo desarrolló debido a la fobia.

 

Cuando hablar en público se convierte en un placer

Ahora creerás que es imposible pero, ¿Sabes lo que sucede en el cerebro de las personas que disfrutan hablando en público? Recientemente un equipo de científicos suizos capitaneados por Dominique Quervain quisieron averiguar hasta qué punto el cortisol reduce los niveles de ansiedad. ¿Lo más curioso? El cortisol es la hormona del estrés por antonomasia. Estos investigadores concluyeron que, ante la fobia, la sobre-exposición puede ser la respuesta.

 

La programación neurolingüística en la fobia a hablar en público tiene aún mejores resultados ya que consiste en un conjunto de cambios en los estados internos, es decir, dentro de cada uno de nosotros hay un diálogo interno que llevamos a cabo cuando hablamos en público (antes, durante y después). La PNL “reprogramaría” este diálogo interno para conseguir nuestro objetivo; disfrutar de hablar en público.

 

Por otra parte, los fármacos no son una solución sino un paliativo. El coaching está revolucionando el universo de la retórica debido a que cada vez son más los altos cargos públicos y personas influyentes que recurren a los entrenadores profesionales para descubrir nuevas maneras de optimizar su presentación, discurso y calado en su audiencia.

 

¿Te ha resultado útil este artículo? Si es así no dudes de compartir con los tuyos todas las técnicas para mejorar el discurso. Enjoy

Leave a Reply


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies